LOS ÁNGELES. – La organización de los Los Angeles Dodgers confirmó que solicitó a los agentes federales que se retiraran de las inmediaciones del Dodger Stadium, luego de que estos intentaran acceder a un área de estacionamiento cercana a la Puerta E, lo que generó protestas inmediatas de ciudadanos y activistas.
Según el comunicado oficial, “esta mañana, agentes de ICE llegaron al Dodger Stadium y solicitaron permiso para acceder a los estacionamientos. La organización les negó la entrada“, expresaron los Dodgers a través de su cuenta en X (antes Twitter). Sin embargo, el propio Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) negó que alguno de sus miembros estuviera en el lugar, calificando la versión de “falsa”.
En contraste, Tricia McLaughlin, del Departamento de Seguridad Nacional, explicó que los agentes eran de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y que su presencia en el área no estaba vinculada a ninguna operación policial ni al equipo de béisbol.
A lo largo del día, las cámaras de televisión captaron a cuatro agentes en el lugar, mientras decenas de manifestantes exigían su salida con pancartas como “Me gusta mi hielo triturado” y gritos de “¡Fuera ICE de Los Ángeles!”. La concejala Eunisses Hernández acudió personalmente al estadio y aseguró estar en comunicación con los Dodgers y la alcaldía para exigir el desalojo de los agentes de esta propiedad privada.
Este episodio ocurre en medio de una creciente tensión en Los Ángeles, tras las redadas migratorias iniciadas el 6 de junio, que han desatado protestas masivas, bloqueos de autopistas y enfrentamientos con la policía. El silencio del equipo frente a la crisis ha generado presión de parte de sus aficionados, en su mayoría latinos, para que adopten una postura clara sobre la represión migratoria.
A pesar del ambiente tenso, los Dodgers confirmaron que el partido de este jueves contra los San Diego Padres se jugará con normalidad.
